La lectura como práctica sociocultural

28/07/2017 en 18:15 | Publicado en 06) Informaciones para lectores | Deja un comentario

Encontrarse con un texto literario puede ser una experiencia intensa, en ocasiones incluso decisiva para el destino de los lectores. Cuando una persona lee nunca lo hace desde la pasividad: los lectores establecen vínculos en las búsquedas de significación de los textos un tanto previsibles, en algunos casos; insospechados, en muchos otros. También traen relatos de historias propias o ajenas, recuerdan otros textos, otros relatos.

Apropiaciones
Michel de Certeau nos brinda esclarecedoras ideas para encontrar y pensar recorridos nuevos entre lectores y los libros. Se trata de pensar la lectura como forma de participación de la sociedad y la cultura. Así la define en parte de CErtau cuando nos advierte sobre la enorme simplificación que supone considerar a la lectura como un mero consumo pasivo: los lectores no repiten siempre los discursos dominantes sobre la sociedad y sobre lo real, no se limitan a “rumiar la ración de simulacros que el sistema distribuye a cada uno”.
Para él, los lectores ciertamente van más allá de esa representación que afirma que consumir -libros, programas de TV o películas- “significa necesariamente ‘volverse parecido a’ lo que se absorbe, y no ‘hacerlo semejante’ a lo que se es, hacerlo suyo, apropiárselo o reapropiárselo.” Antes, la lectura es una producción silenciosa y nada inocente: “deriva a través de la página, metamorfosis del texto por medio del ojo viajero, improvisación y expectación de significaciones inducidas con algunas palabras, encabalgamientos de espacios escritos, danza efímera”.
El impacto en la práctica de este cambio de perspectiva, que la lectura y la escritura de ficciones sean una práctica de “apropiación” de conocimientos de distinto orden -disciplinres, sociales, históricos- significa modificar la manera de entender la enseñanza.
Mientras los jóvenes y los adultos leen y escriben, se hacen preguntas, interpelan sus convicciones, someten a verificación los saberes disciplinares que ya poseen y es allí cuando los saberes nuevos que un docente pueda ofrecer son “apropiados”. Estamos entendiendo al conocimiento como construcción de significado y no como mera acumulación del dato enciclopédico.

“Cuaderno de trabajo para los docentes. Prácticas de lecturas y escritura. Entre la escuela media y los estudios superiores. Literatura”
Argentina. Ministerio de Educación Ciencia y tecnología. Programa Nacional educación en Contexto de Encierro. 2007. Pág. 5 y 6

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