El suicidio de los bárbaros

04/01/2018 en 21:51 | Publicado en 06) Informaciones para lectores | Deja un comentario

La civilización feudal, imperante en las naciones bárbaras de Europa, ha resuelto suicidarse, arrojándose al abismo de la guerra. Este fragor de batallas parece un tañido secular de campanas funerarias. Un pasado, pletórico de violencia y de superstición, entra ya en convulsiones agónicas. Tuvo sus glorias; las admiramos. Tuvo sus héroes; quedan en la historia. Tuvo sus ideales, se cumplieron.
Esta crisis marcará el principio de otra era humana. Dos grandes orientaciones pugnaron desde el Renacimiento. Durante cuantro siglos las casta feudal, sobreviviente en la Europa política, siguió levantando ejércitos y carcomiendo naciones, perpetuando e innovadora, a duras penas respetada, sembró escuelas y fundó universidades, esparciendo cimientos de solidaridad humana. Por cuatro centurias ha vencido la primera. Príncipes, teólogos, cortesanos, han pesado más que filósofos, sabios y trabajadores. Las fuerzas malsanas oprimieron a las fuerzas morales.
Ahora el destino inicia la revancha del espíritu nuevo sobre la barbarie enloquecida. La vieja Europa feudal ha decidido morir como todos los desesperados; por el suicidio.
La actual hecatombe es un puente hacia el porvenir. Conviene que el estrago era absoluto para que el suicidio no resulte una tentativa frustrada. Es necesario que la civilización feudal muera del todo exterminada irreparablemente. ¡Que nunca vuelvan a matarse los hijos con las armas pagadas con el sudor de sus padres!
Una nueva moral entrará a regir los destinos del mundo. Sean cuales fueren las naciones enceguedoras, las fuerzas malsanas quedarán aniquiladas. Hasta hoy fué la violencia del cartabón de las hegemonías políticas y económicas; sobre la carroña del imperialismo se impondrá otra moral y los valores éticos se medirán por su Justicia. En las horas de total descalabro ésta sola sobrevive siempre inmortal…
Aniquiladas entre sí las huestes bárbaras, dos fuerzas aparecen como núcleo de la civilización futura y con ellas se forjarán las naciones del mañana: el trabajo y la cultura. Cada nación será la solidaridad colectiva de todos sus ciudadanos, movidos por intereses e ideales comunes. En el porvenir, hacer patria significará armonizar la aspiraciones de los que trabajan y de los que piensan bajo un mismo retazo de cielo.
Las patrias bárbaras las hicieron soldados y las bautizaron con sangre; las patrias morales las harán los maestros sin más arma que el abecedario. Surja una escuela en vez de cada cuartel, aumentando la capacidad de todos los hombres para la función útil que desempeñen en beneficio común. El mérito y la gloria rodearán a los que sirven a su pueblo en las artes de la paz; nunca a los que osen llevarlo a la guerra y a la desolación.
Hombres jóvenes, pueblos nuevos: Saludan el suicidio del mundo feudal, deseando que sea definitivamente la catastrofe. Si creéis en alguna divinidad, pedidle que anonade al mounstro cuyos tentáculos han consumido durante siglos las savias mejores de la especie humana.
Frente a los escombros del pasado suicida se levantarán ideales nuevos que habiliten para luchas futuras, propicias a toda fecunda emulación creadora.
No basta poseer surcos generosos; es menester fecundarlos con amor y sólo se amará el trabajo cuando se recojan integralmente sus frutos. Pero tenemos algo más noble, que espera la semilla de todo hermoso ideal: una tradición de luz y de esperanza. Los arquetipos de nuestra historia espiritual fueron tres maestros de escuelas: Sarmiento, el pensador combativo; Ameghino, el sabio revelador; Almafuerte, el poeta apostólico.
Mientras rueda al ocaso el mundo de la violencia militar y de la intriga diplomática, inspirémonos en sus nombres para prepararnos al advenimiento a una nueva era; procuremos ser grandes por la dignificación el trabajo y por el desarollo de las fuerzas morales. Y para no ser los últimos, emprendamos con fe apasionada nuestra elevación en la historia de las razas: la renovación de nuestros ideales en consonancia con los sentimientos de justicia que mañana resplandecerán en el horizonte.

José Ingenieros. “Los tiempos nuevos”.– Editorial Tor, 1956.

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La farsa neodesarrollista y las alternativas populares en América Latina y el Caribe

28/10/2017 en 15:24 | Publicado en 06) Informaciones para lectores | Deja un comentario

Ficha técnica:
Féliz, Mariano
La farsa neodesarrollista y las alternativas populares en América Latina y el Caribe/ Mariano Féliz, comp.; María Orlanda Pinassi, comp..– 1ºed.– Buenos Aires: Herramienta, 2017.
272 p.; 22×15 cm.

ISBN 978-987-1050-54-8

CDU: 330.34(8)
ECONOMIA – AMERICA LATINA

Festejo del Cumple de la Biblioteca de niños!

06/10/2017 en 19:29 | Publicado en 06) Informaciones para lectores | Deja un comentario

Cumple 6

Novedad en la Biblioteca Oesterheld

06/10/2017 en 18:44 | Publicado en 06) Informaciones para lectores | Deja un comentario

Hemos recibido una donación de la Comisión Provincial por la Memoria:
Informe Anual. El sistema de la crueldad XI: Sobre lugares de encierro y polítia de seguridad en la provincia de Buenos Aires.

Ficha Técnica:

Comisión Provincial por la Memoria
Informe Anual. El sistema de la crueldad XI: Sobre lugares de encierro y polítia de seguridad en la provincia de Buenos Aires./ Comisión Provincial por la Memoria.– La Plata: CPM, 2017.
392 p.; 23×16 cm.

La lectura como práctica sociocultural

28/07/2017 en 18:15 | Publicado en 06) Informaciones para lectores | Deja un comentario

Encontrarse con un texto literario puede ser una experiencia intensa, en ocasiones incluso decisiva para el destino de los lectores. Cuando una persona lee nunca lo hace desde la pasividad: los lectores establecen vínculos en las búsquedas de significación de los textos un tanto previsibles, en algunos casos; insospechados, en muchos otros. También traen relatos de historias propias o ajenas, recuerdan otros textos, otros relatos.

Apropiaciones
Michel de Certeau nos brinda esclarecedoras ideas para encontrar y pensar recorridos nuevos entre lectores y los libros. Se trata de pensar la lectura como forma de participación de la sociedad y la cultura. Así la define en parte de CErtau cuando nos advierte sobre la enorme simplificación que supone considerar a la lectura como un mero consumo pasivo: los lectores no repiten siempre los discursos dominantes sobre la sociedad y sobre lo real, no se limitan a “rumiar la ración de simulacros que el sistema distribuye a cada uno”.
Para él, los lectores ciertamente van más allá de esa representación que afirma que consumir -libros, programas de TV o películas- “significa necesariamente ‘volverse parecido a’ lo que se absorbe, y no ‘hacerlo semejante’ a lo que se es, hacerlo suyo, apropiárselo o reapropiárselo.” Antes, la lectura es una producción silenciosa y nada inocente: “deriva a través de la página, metamorfosis del texto por medio del ojo viajero, improvisación y expectación de significaciones inducidas con algunas palabras, encabalgamientos de espacios escritos, danza efímera”.
El impacto en la práctica de este cambio de perspectiva, que la lectura y la escritura de ficciones sean una práctica de “apropiación” de conocimientos de distinto orden -disciplinres, sociales, históricos- significa modificar la manera de entender la enseñanza.
Mientras los jóvenes y los adultos leen y escriben, se hacen preguntas, interpelan sus convicciones, someten a verificación los saberes disciplinares que ya poseen y es allí cuando los saberes nuevos que un docente pueda ofrecer son “apropiados”. Estamos entendiendo al conocimiento como construcción de significado y no como mera acumulación del dato enciclopédico.

“Cuaderno de trabajo para los docentes. Prácticas de lecturas y escritura. Entre la escuela media y los estudios superiores. Literatura”
Argentina. Ministerio de Educación Ciencia y tecnología. Programa Nacional educación en Contexto de Encierro. 2007. Pág. 5 y 6

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